15 mayo 2006

11-14 Mayo: "De vez en cuando hay que salir de Paris, es un estrés..." Tratamiento: Colonia






























Y repitió el africano.















Y se estrenó la parisina










Y contamos con un nuevo fichaje: "la finlandesa". Nos tenía la moral comida a San y a mi: " Tía, recoge la habitación que Antonio da igual pero a ver la finlandesa que va a pensar" , "oye, ¿Qué galletas para desayunar? Porque solo tengo tostadas con aceite y eso a la finlandesa..." Y acabo siendo una nórdica la mar de mediterranea y amoldable...pongamosle ya nombre: Anna. (la chica rubia que está al lado de Antonio)


























Pues lo dicho, el jueves San tras abrir la torre de control del aeropuerto de Paris y dejar un par de instrucciones dadas, voló a Colonia. Qué alegría qué alboroto, como beba un poco más de la cuenta poto!! Ahora habría que cambiarle el eslogan: Qué alegría qué alboroto, el año que viene bici y en Valencia la monto!! La subí el viernes por la mañana en una bici y tuve serias dificultades para convencerla de que no la facturara el domingo!!



El viernes por la tarde llegaron Antonio y Ana en tren. Fuimos a buscarlos, barbacoa y un poco de Colonia by night!! Los bares a los que fuimos dejaron bastante que desear pero la compañía lo solventó. De retirada a las 5 de la mañana con una ardua tarea esperándonos en casa: hinchar el colchón tamaño 2x2 de camping que nos dejó David a pulmón...bufff, que tortura!! Como decia Antonio: "no se sabe si estamos metiendo aire o etanol, pero por si acaso, que nadie acerque un mechero"























Sábado paseo turístico de los 3 aventureros por Colonia en bici (Anna estaba con un primo suyo), deleite mayor aún si cabe de Meri, pues lo suyo con la bici era ya un matrimonio consumado!!



















Por la noche cena en casa de David y partida de Badminton(con previa visita al más famoso Happy Hour de Colonia, en honor y memoria de Marta) y un poco más de turismo nocturno. Antonio y Ana descubrieron el lado oscuro coloniero, pues a las 5.30, cuando nos cerraron el bar, decidieron ir a finiquitar la noche, al primer antro que encontraran...y lo hicieron. Para más información sobre la fauna allí encontrada, remitanse a los susodichos exploradores.




















El domingo, tras algún fallo logístico, de vuelta a sus respectivos hogares...un placer, como siempre!!! Y el año que viene en Valencia…más y mejor! Con bici Meri, eso por supuesto!!